La vida da muchas vueltas, que nunca esperé que dieran o en realidad que nunca quise que dieran, pensar que hace un año eramos perfectos, bueno no digamos perfectos, pero si la mezcla exacta de componentes para que las cosas funcionaran, eramos como una sóla persona, vivíamos la vida de una forma única, y creo, disfrutabamos de cada momento. Quizás piensan que hablo de amor y asi es, pero no de cualquier amor o de esos amores de barra, hablo del amor de amistad, de ese que te enseña muchas cosas, a confiar y desconfiar de la gente, de ese que te enseña que no todo en la vida es alegría y que cuando las cosas están mal siempre hay alguien, que a nadie le falta Dios y que todos, por mañosos que seamos, tenemos a una persona que nos quiere y nos apoya.
Para ser más directa hablo de mi hermoso grupo de amigos, que ya no existe en tal magnitud, que ahora sólo somos individuos, cada uno por su lado, pero que algun día fuimos. Tengo tantos recuerdos, buenos y malos, guardo tantos momentos en mi corazón que hablar de uno en especial es díficil.
Cuando recien llegué a Temuco y me acordaba de cada una de estas personas el corazón se me apretaba de una forma única, como que se me hinchaba y se me llenaba de orgullo, sentía que los quería más de lo que alguna vez los quise.
Es cierto que las cosas han cambiado notablemente, que ahora es raro conectarse y hablarle a alguno de utedes, de preguntarles por alguien más, porque la respuesta es siempre la misma
"No sé, no lo he visto hace caleta" y lo más extraño es que siempre vimos este momento como algo total y completamente lejano, no sabiamos ni queriamos afrontar lo que se nos venia.
Sé que todos hemos pensado esto, sé que todos extrañamos de alguna forma esos carretes que terminaban a las 7 de la mañana afuera de la casa del José o esos fin de semanas largos donde estabamos juntos haciendo nada, o esos carretes que salian de chiripaso en la casa de la Cynthia, que todos extrañamos ver llegar al Pulga metiendo boche en su corsa, que todos necesitamos un poco de lo que fuimos y que lamentablemente no volveremos a ser.
Así es la vida, todos crecemos y dejamos etapas atrás.
a todos mis antiguos amigos, a los que extraño muchisimo y con los que casi ya no hay comunicación, un abrazo enorme y mucha suerte en sus vidas.
a los que aun seguimos ahí, de verdad se les agradece demasiado.

A veces es necesario dejar muchas cosas atrás para poder avanzar...
Nosoydeesas.-